
Boedo es barrio de recuerdo puro. "San Juan y Boedo antiguo, y todo el cielo..." aunque de antiguo no quede mucho, una de las esquinas sobrevivientes a tanto modernismo es la de Homero Manzi.

El bar más añejo de la zona que fue el Cannadian es ahora rebautizado con el nombre de Como testimonio y homenaje queda una esquina con placas y este bar.
Vale la pena decir que este lugar fue también hábitat natural de José González Castillo, Roberto Arlt y Alfredo Palacios y otros tangueros, poetas, fanáticos de fútbol y dirigentes políticos. Hoy remodelado y ampliado, es casi un museo de este mítico personaje: fotos, partida de nacimiento, premios, el Cóndor de Plata son algunos de los elementos que lo recuerdan.
La estadía transcurre entre platos de la cocina internacional y parejas de baile que cada hora demuestran su destreza con el paso doble, mientras que los fines de semana cantantes de tango irrumpen sin previo aviso y deleitan a los nostálgicos. Y ahora, te invito a soñar un poquito con el pasado y escuchar este vals hermoso. En mi caso me parece estar viendo danzar a mis padres, a mis abuelos, a mis tíos... en un ritmo armonioso y dulzón, de amor y nostalgia... pucha, te lo cuento y se me pianta un lagrimón...